El polígrafo a la niñera Marelbys Meza: el caso que golpeó al Gobierno de Gustavo Petro
El caso de Marelbys Meza, exniñera de la entonces jefa de gabinete presidencial Laura Sarabia, se convirtió en uno de los mayores escándalos políticos del gobierno del presidente Gustavo Petro. Lo que inicialmente parecía una investigación interna por la desaparición de una suma de dinero terminó desencadenando denuncias de abuso de poder, interceptaciones ilegales y una crisis política que aún genera repercusiones judiciales.
La controversia comenzó en enero de 2023, cuando Marelbys Meza fue señalada como sospechosa del presunto robo de dinero en la residencia de Laura Sarabia. Como parte de las actuaciones realizadas, la mujer fue trasladada a dependencias cercanas a la Casa de Nariño para someterse a una prueba de polígrafo. Según documentos conocidos posteriormente, el procedimiento fue justificado bajo argumentos relacionados con la seguridad presidencial, debido a la cercanía de Sarabia con el mandatario.
Sin embargo, la Fiscalía indicó posteriormente que las preguntas formuladas durante el examen estaban relacionadas con la investigación del supuesto hurto y no con asuntos de seguridad nacional, lo que abrió un intenso debate sobre la legalidad y proporcionalidad de las actuaciones realizadas contra una empleada doméstica.
Las revelaciones de Marelbys Meza provocaron una tormenta política para el Gobierno Petro. La exniñera denunció que se sintió intimidada durante el procedimiento y posteriormente se conoció que sus comunicaciones habían sido interceptadas ilegalmente por miembros de la Policía, hechos que dieron origen a investigaciones penales y disciplinarias.
Aunque el presidente Gustavo Petro no fue vinculado directamente a las actuaciones investigadas, el caso afectó seriamente la imagen de su administración debido a que involucró a dos de las personas más cercanas a su círculo político: Laura Sarabia y Armando Benedetti. El escándalo derivó en renuncias, reacomodos dentro del Gobierno y cuestionamientos sobre el uso de recursos e instituciones del Estado para asuntos de carácter privado.
Con el paso de los meses, las investigaciones avanzaron y la justicia condenó a dos policías por las interceptaciones ilegales realizadas contra Marelbys Meza, mientras las autoridades continuaron buscando determinar quiénes ordenaron y autorizaron las actuaciones que rodearon el caso.
Más allá de los procesos judiciales, el episodio del polígrafo a Marelbys Meza quedó marcado como una de las mayores crisis de credibilidad enfrentadas por el Gobierno de Gustavo Petro. El caso abrió interrogantes sobre los límites del poder, la protección de los derechos fundamentales y el papel de los organismos de seguridad cuando se trata de asuntos relacionados con altos funcionarios del Estado